Un Tope Salarial para el Fútbol Venezolano.

Antonio Quintero/ Carrero & Quintero

“El fútbol venezolano es el más extraño del mundo donde los campeones desaparecen al otro año” Carlos Bilardo

En este espacio, normalmente hacemos innumerables críticas al fútbol venezolano, en especial a la Federación Venezolana de Fútbol. No obstante, sentimos que ha llegado el momento de hacer propuestas, para el beneficio colectivo de ese deporte que tanto amamos, como lo es el fútbol, y en especial para el fútbol de Venezuela.

Observamos con consternación que muchos equipos gastan cantidades enormes en salarios, que el fútbol profesional venezolano, no produce. Los equipos se vuelven bolsillos sin fondos que ven pocas ganancias. Y tristemente, a veces muchos equipos sienten la sombra de la desaparición.

Actualmente, el campeón del fútbol nacional es el último equipo en presentar este problema, pero no ha sido el único. Unión Atlético Maracaibo, fue el equipo más emblemático en desparecer. Al contrario de lo que muchos creen, esto no ayuda a nadie, en especial no ayuda a sus rivales, quienes los necesitaban para seguir compitiendo con ellos.

Sabemos, que un tope salarial no es la respuesta al principal problema de por qué desaparecen los equipos. Hay que estar claros, que desaparecen porque no hay ganancias. Es decir, el verdadero problema no es que se gasta mucho, sino que se recoge poco dinero. Sin embargo, pensamos que un tope salarial pudiera ayudar como un freno a la situación.

 ¿Qué es un tope salarial?

Es un límite a la inversión máxima que puede hacer un equipo en salarios. No hay que engañarse, el gasto más grande que tiene cualquier equipo de fútbol es su nómina de jugadores y de cuerpo técnico. Simplemente, esto es una regla que se coloca en algunas ligas con la intención de mantener el nivel competitivo de un determinado torneo.

Lo que busca el tope salarial, es que el equipo que tenga más dinero, no concentre todos los mejores jugadores, acabando así con la competición. Obviamente, el equipo que tenga todos los mejores jugadores siempre tendrá mejores posibilidades de ganar.

En el fútbol, no es exactamente así. Todos sabemos que el fútbol es el deporte más impredecible de todos. Pero, no hay que mentirnos, la verdad, es que en la mayoría de los casos, siempre vemos campeones a los grandes, como el Real Madrid, el Manchester United, el Barcelona, El Internazionale, entre otros. Muy pocas veces se observan equipos modestos como la Liga de Quito ganando competiciones.

 ¿Cómo ayudaría? 

En el caso del fútbol venezolano, un tope salarial no ayudaría a mantener la competición. Lo cierto es que, en mi opinión personal no hay suficientes jugadores de buen nivel para tener torneo de 18 clubes. Probablemente, ningún club del fútbol profesional venezolano tiene 11 jugadores del más alto rendimiento.En nuestro caso, el tope salarial vendría a frenar, las inversiones desmedidas, que en algunos casos hacen los nuevos dueños de algunos clubes y también viejos dueños cuando desean sacar la chequera.

 Lo cierto es, que muchos equipos se endeudan terriblemente para ser campeones, y lo consiguen pero ¿a qué precio?, ¿Cuánto vale un gol de un equipo que hace una inversión astronómica en el fútbol?. En fin, lo que sucede es que una elevada inversión con pocas ganancias, no podrá mantenerse nunca en el tiempo. Entonces, cuando los equipos desean vender o atraer a nuevos compradores, y estos ven las deudas, el flujo de caja y las nóminas de salario de cada mes, el nuevo inversor o futuro comprador de una entidad como ésta, huye, desaparece.

La idea entonces, es buscar que nadie haga inversiones tan altas que en el futuro no se puedan sostener. La intención es frenar, la locura pasional que produce el fútbol en algunos directivos de equipos para que los equipos puedan perdurar en el tiempo y poco a poco generar las ganancias que los sostengan por sí solos.

Tipos de tope salarial 

Existen varios tipos de tope salarial. De forma principal tenemos el tope salarial duro y el tope salarial suave.

El tope salarial duro, es aquel donde se fija una cantidad de dinero de la cual no se pueden pasar los equipos en su inversión en los salarios y de hacerlo son sancionados. En la NFL, se usa este tipo de topes salariales, donde se impone un límite de inversión. En el 2012 fue de 120, 6 Millones de dólares.

El tope salarial suave, es donde se fija una cantidad de dinero de la cual se pueden pasar los equipos en su inversión de salario, pero pagando un impuesto al lujo. Es el caso de la NBA, donde se está sujeto a que los equipos puedan gastar más del porcentaje de las ganancias que tienen asignadas a los salarios de los jugadores. Esto es permitido en el caso de que un jugador vaya a quedar como agente libre (sin contrato), entonces el club puede ofertar más dinero para retener al jugador y de esta forma pasarse del tope salarial.

Conclusión 

Bien, no nos creemos dueños de la verdad y nuestra intención es iniciar un debate sobre el tema, creemos que podría ser sano para el fútbol venezolano. Sin embargo, es necesario para empezar el debate tomar una posición.

Es cierto, que muchos equipos tratarán de burlar este tope salarial duro. A pesar de esto, creemos que una simple cláusula en los contratos que se vayan notariar y se entreguen a la Federación Venezolana de Fútbol, pudieran corregir el problema. Esta es una cláusula que se llama de “contrato único” y básicamente va a destinada a decir, que el contrato entregado a la FVF es el único válido y los acuerdos que se firmen posteriormente o anteriormente de forma clandestina no son los válidos.

Sabemos que a pesar de la cláusula la gente lo seguirá intentando, pero con la debida publicidad de una sanción y de explicarle a los jugadores que los contratos que firmen sin esa cláusula no tendrán validez en el mundo FIFA, se piensa que pudiera funcionar el tope salarial duro.

Consideramos que una discusión del tope salarial es necesaria entre los equipos y la FVF. No podemos permitir que sigan desapareciendo clubes. Tenemos que poner un freno. El tope salarial, no es un mesías que nos salvará de nuestro anciano destino. Sin embargo, es una medida que puede contribuir a detener el mal gasto de dinero y así empezar a generar un fútbol venezolano nuevo y diferente que nos invite a seguir soñando.

Para cualquier comentario sobre el presente artículo puede enviar un correo a aquintero@carreroquintero.com o escribir a la cuenta de Twitter: @antonioJQR

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Fútbol Venezolano: ¿Fútbol Profesional?


Por: Gabriella Yibirin.

A lo largo de los años la historia del fútbol venezolano ha  pasado por una serie de etapas que lo han llevado desde sus raíces como fútbol amateur, hasta ser catalogado hoy en día como fútbol profesional. En esta era amateur, que tuvo lugar entre los años 1921 y 1956, se llevaron a cabo hechos como la creación de la primera Federación Nacional de Fútbol, con el primer encuentro de equipos el 31 de Enero de 1926, ente que se disolvió en 1932 y que fue reemplazado por la Liga Venezolana de Fútbol hasta 1938, para luego llegar a la Asociación Venezolana de Fútbol, y finalmente transformarse en la Federación Venezolana de Fútbol en 1951. Seguidamente, en ese mismo año fue construido el Estadio Olímpico de la Universidad Central de Venezuela, un campo que vio crecer al fútbol venezolano como fútbol profesional.

Además de estos hechos, se dieron diversos eventos que marcaron el camino a la participación de 18 equipos de representación nacional, de diversos estados, funcionando en un sistema de ascensos y descensos con la categoría inmediatamente inferior.

A pesar de estos eventos históricos, es necesario el estudio desde otra óptica, que permita categorizar igualmente al balompié criollo como profesional. Entre esos diversos puntos de vistas, se encuentra el aspecto legal.

Se entiende que el fútbol profesional está compuesto por jugadores profesionales, y para esto es primordial observar la definición de un jugador profesional. La FIFA, en su Reglamento sobre el estatuto y la transferencia de jugadores, en su Artículo 2°, numeral 2, dice lo siguiente: 2. Un jugador profesional es aquel que tiene un contrato escrito con un club y percibe un monto superior a los gastos que realmente efectúa por su actividad futbolística. Cualquier otro jugador se considera aficionado. Ahora bien, una vez analizado el significado de jugador profesional, se debe encajar en la situación actual de fútbol en el país y observar si es cierto entonces que todos los jugadores de este deporte en Venezuela pueden ser considerados como no aficionados.

De los 18 clubes pertenecientes a la Primera División, se ha registrado a lo largo de esta temporada 2010-2011 y en torneos anteriores igualmente, como un número considerable de clubes se ha insolventado en diversas ocasiones con sus jugadores, por hasta un tiempo de 3 o 4 meses, en los que los jugadores siguen jugando y compitiendo sin percibir su salario a cambio.

Es entonces cuando nacen ciertas dudas, respecto a si, ¿En efecto los jugadores de más del 50% de los equipos que conforman la primera división del balompié criollo que no reciben su contraprestación por parte de los Clubes, pueden considerarse entonces como “profesionales” si terminan invirtiendo más dinero del que realmente generan?, es esto lo que nos lleva finalmente a cuestionar si al no ser poderse considerar a los jugadores como profesionales, puede entonces considerarse al deporte como tal.

Pues bien, a pesar que este hecho es tan evidente, lamentablemente no es directamente aplicable para concluir que un jugador no es profesional, debido a que no se tienen datos o estadísticos que arrojen resultados que nos hagan afirmar con certeza que porcentaje de los jugadores profesionales están efectivamente recibiendo su salario o no. En primer lugar, los jugadores eventualmente reciben sus pagos, quizás no totalmente, pero lo reciben; Y en segundo lugar, el jugador a pesar de la situación en el desempeño de sus servicios no incurre directamente en gastos o invierte más dinero de lo que puede generar, ya que en principio los Clubes, corren con todos los gastos del equipo para las competiciones. Quizás, se podría hablar en inversión personal y profesional, y probablemente en este caso, ciertamente los jugadores estarían invirtiendo en trabajo más de lo que pueden producir, pero el Artículo 2°, numeral 2 del Reglamento sobre Estatuto y Transferencia de jugadores de la FIFA, se refiere a la inversión y beneficios económicos.

Aún y cuando esto pueda parecer algo ilógico, y da mucho que reflexionar, el fútbol venezolano sigue enfrentando muchos obstáculos en su camino para convertirse en un fútbol competitivo a nivel mundial y de muy alto rendimiento, y esta circunstancia que viven en estos momentos los Clubes venezolanos, no es más que otro hecho que marca al deporte, y que supone un nuevo enfoque para todos los equipos venezolanos.

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Los Trapos del Terror

Por: Gabriella Yibirin.

Sin lugar a dudas, ya es evidente que la sanción impuesta al Caracas Fútbol Club por la CONMEBOL ha sido vista como insólita, injusta, desproporcionada, desde el punto de vista de los medios, de los Clubes y de la fanaticada en general, quienes se han alzado en todo el país protestando en contra de ella, exponiendo trapos con mensajes en rechazo a estas acciones, porque lo ven como una restricción a la libertad de expresión.

Ahora bien, todas estas opiniones emanan del sentido común y conocimiento general de las personas, sin embargo es importante saber si desde el punto de vista legal esta sanción es correcta, razonable y valedera.

El Código de Ética de la Federación Venezolana de Fútbol contiene en varios de sus artículos una especie de “prohibición”, contemplando los supuestos que se están discutiendo a raíz de la resolución dela Conmebol.Dondese explicaba que la sanción era aplicada por tanto la fanaticada del Club estaba utilizando pancartas en detrimento de la figura de la Federación Venezolana de Fútbol y específicamente de su Presidente, Rafael Esquivel. Los Artículos del Código de Ética son el 79° y 109°, numeral 4, los cuales disponen lo siguiente:

Artículo 79: El Club que en cualquier forma injurie u ofenda gravemente a la F.V.F. a sus dirigentes o cuerpos colegiados y si la misma se formulara públicamente por cualquier medio de difusión será sancionado con la pérdida de la Categoría, al término de la Temporada respectiva, de su equipo que milite en la más alta.

Artículo 109: Todo equipo que no impida que su público incurra en los siguientes hechos antes, durante o después del juego, será sancionado con multa entre Doscientos Cincuenta Bolívares Fuertes (Bs. F. 250,oo) y Dos Mil Bolívares Fuertes  (Bs.F 2.000,oo).

4. Agravien o falten al respeto debido a dirigentes de la F.V.F., de sus cuerpos colegiados y del Club visitante, cuando ingresen, se ausenten o permanezcan en el palco de autoridades.

Pues bien, los “trapos ofensivos” rezaban lo siguiente: “FVF: 24 años de fracaso, 10 años de descaro”; “Alianza para una Venezuela sin Esquivel y Farías”; “Fuera Esquivel”; “Fuera Farías y Esquivel”; “Hasta cuando Farías”. Antes de pasar a analizar directamente las normas, es importante aclarar tres conceptos muy básicos: Ofensa, Reclamo y Crítica. La Ofensa la define la Real Academia Española como: Acción o dicho que hace que alguien se sienta humillado o despreciado/ Agravio o Injuria; El Reclamo está definido como: Es el derecho que tiene toda persona para exigir, reivindicar o demandar una solución o respuesta a una solicitud, ya sea por motivo general o particular referente a las funciones de la entidad; Y finalmente la Critica, se encuentra conceptualizada como: Es una fórmula, una opinión positiva o negativa basándose en la argumentación y el análisis. Esto implica juzgar, valorar, censurar.

Una vez que hemos repasado las definiciones de estos importantes conceptos, y una vez que tenemos las normas establecidas para el caso, podemos hacer un análisis puntual. Es común en ambas disposiciones las palabras “Ofensa”, “Injuria” y “Agravio”.  Observando el significado que tienen estas palabras, donde todas actúan como sinónimos, así como las definiciones de las palabras “Critica” y “Reclamo”. ¿Se puede afirmar que ciertamente hubo una ofensa?

Es claro que no hubo en ningún momento ofensa, injuria o agravio alguno. Lo que si se evidencia es que hubo un reclamo acompañado de una crítica. Un reclamo de que se ejecute un mejor trabajo en favor del fútbol venezolano, y una crítica, que si bien es negativa, sigue siendo en definitiva una crítica a las acciones que se han venido realizando y a los hechos que han venido ocurriendo dentro de la institución, los cuales no son secreto para nadie.

Cualquier persona que sienta interés en el avance del deporte venezolano, en específico del fútbol, tiene derecho de reclamar y criticar lo que en su opinión no se esté gestionando de la mejor manera, porque en definitiva son las criticas las que hacen a una persona o a una institución hacer su trabajo cada día mejor. Además que el deporte es considerada una actividad de “interés social”, lo que se traduce en que todo el mundo tiene derecho a hablar de él.

Es por esto que se concluye que nunca existió ni una ofensa al Presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, Rafael Esquivel, ni una injuria o agravio ala Institucióno a su Directiva y demás miembros.

Así que tengan siempre en mente esta frase célebre de la escritora inglesa Virginia Woolf: “No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente”.

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Entrevista Vieja a Nelson Carrero Sobre la Violación al Fair Play

La Obligación de Acudir a la Selección: La excepción Amorabieta

Por Antonio Quintero

Fernando Amorabieta y sus Nacionalidades


Durante los últimos días se ha suscitado una historia digna de una novela venezolana,  con el jugador del Athletic Club de Bilbao, Fernando Amorabieta. Éste jugador posee 2 nacionalidades, la nacionalidad Española ya que es hijo de padres españoles; y posee la nacionalidad Venezolana ya que nació en Cantaura, Estado Anzoátegui, Venezuela, un 21 de marzo de 1985. Cabe destacar que a sus 2 años regresó a vivir a España y allí ha desarrollado toda su carrera como jugador de fútbol.

Ya que Fernando Amorabieta poseía las 2 nacionalidades, la Federación Venezolana de Fútbol, decidió contactarlo, para ver si deseaba jugar con la Selección Venezolana de Fútbol en el próximo ciclo a enfrentar, que implica las competiciones de Copa América 2011 y las Eliminatorias Sudamericanas con vistas al Mundial de Brasil 2014.  A esto, el jugador hispano venezolano, respondió afirmativamente diciendo que “Si Venezuela me llama, yo iría encantado”.


Un cambio de Nacionalidad “Futbolística”


Lo cierto, es que ya antes de este llamado, se había analizado este caso  de Fernando,  justamente en junio del 2007 la Selección del País Vasco, jugó un amistoso con la Selección de Venezuela y se planteo la posibilidad para que Amorabieta jugara con Venezuela. Para junio del 2007 cuando Amorabieta tenía 22 años la FIFA, indicaba en su Reglamento de Aplicación a los Estatutos, en su artículo  15, que:

“Si un jugador posee más de una nacionalidad, adopta la nacionalidad de otro país o está autorizado para jugar representando a varias asociaciones a causa de su nacionalidad, podrá ejercer el derecho a solicitar, antes de cumplir los 21 años, la habilitación para jugar partidos internacionales con otra asociación de la cual posea la nacionalidad, bajo las condiciones que se estipulan a continuación”.

En otras palabras, solo se podía cambiar de asociación si el jugador en cuestión tenía menos de 21 años y solo podía hacerse una vez. Como se indicó anteriormente Amorabieta ya tenía 22 años cuando se presentó la oportunidad, por lo cual no pudo darse el cambio de asociación.

Pero en el año 2009, los Estatutos del la FIFA y su Reglamento de Aplicación fueron modificados, y ahora una nueva regla rezaba lo siguiente:

“Si un jugador posee más de una nacionalidad, adopta la nacionalidad de otro país o, al poseer varias nacionalidades, se le puede seleccionar para varios equipos representativos, podrá ejercer, sólo una vez, el derecho a solicitar la habilitación para jugar partidos internacionales con otra asociación de la cual posea la nacionalidad, bajo las condiciones que se estipulan a continuación: a) Un jugador podrá ejercer el derecho a cambiar de asociación sólo si no ha jugado (parcial o completamente) en un partido internacional “A” de una competición oficial representando a la asociación en que se encuentra, y si en el momento de su primera participación, parcial o completa, en un partido internacional de una competición oficial representando a la asociación en que se encuentra ya posee la nacionalidad del país para cuya asociación solicita la habilitación; b) Un jugador que cambia de asociación no podrá jugar con su nueva asociación en ninguna competición en la que haya jugado con la asociación anterior”.

Es decir, que en este momento el límite de edad establecido en el 2006 está eliminado, y ahora un jugador que ostente 2 nacionalidades, o más, puede cambiarse de asociación, una vez en su vida, mientras que no haya disputado con otra un partido internacional “A”, lo que viene siendo un partido con la selección de mayores de fútbol de cualquier país. En el caso de Amorabieta, todavía no ha disputado ningún partido con la selección de fútbol de mayores de España, lo cual le permitía que se cambiara de asociación, para poder disputar partidos con la Selección Venezolana de Fútbol.

La Obligación de jugar con tu País y su Excepción.


Y entonces llegó la convocatoria, desde la Federación Venezolana de Fútbol para Fernando Amorabieta, el 25 de agosto del 2010, para los amistosos, que la Selección Venezolana de Fútbol tenía previstos contra Colombia y Ecuador. Empezó a complicarse el asunto, días antes de la convocatoria cuando el Director Técnico del Athletic Club de Bilbao, comentó a los periódicos que no le gustaba la idea de ver a Fernando Amorabieta jugando con la selección venezolana. Y justo cuando llegó la convocatoria, Amorabieta, no contestaba el teléfono a la Federación Venezolana de Fútbol.

Un par de días después se confirmó a través de su club que Fernando no acudiría  al llamado de la Selección Venezolana de Fútbol para estos dos encuentros. Pero, ¿cómo el jugador podía deshacerse de una convocatoria? especialmente cuando el artículo 3 del Anexo 3 del Reglamento Sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores reza lo siguiente: Por regla general, todo jugador inscrito en un club se obliga a responder afirmativamente a la convocatoria para formar parte de uno de los equipos representativos de la asociación del país cuya nacionalidad ostenta”. Es decir, que un jugador no puede negarse a asistir a un llamado de su selección, y de revelarse contra esta norma, pudiera imponérsele sanciones al jugador en cuestión.  La única excepción a este caso viene dada, si el jugador se le es declarado como enfermo o lesionado por un médico designado por la Asociación.

Y ¿Por qué Amorabieta pudo declinar a la invitación de venir a Jugar a Venezuela, sin estar enfermo o lesionado, y sin la eminente consecuencia a ser sancionado? Es muy sencillo, debido a que  Amorabieta dentro del fútbol sigue siendo español. Es decir, que en el fútbol él tiene su propia nacionalidad ya definida y para poder cambiarse debe hacer un proceso administrativo ante la FIFA. Al no ser venezolano en el fútbol todavía, aunque teniendo potencialmente esa posibilidad, la Federación Venezolana de Fútbol no tienen ningún derecho para convocar a Amorabieta a que vista la camiseta vinotinto, por esa misma razón no puede sancionarlo.

Por el Contrario, si la Selección de Fútbol de España, convocara a Amorabieta, éste no podría negarse, ya que allí fue donde ha estado registrado desde tempranas edades. Y si se negare a acudir al llamado de la Selección Española, seguro enfrentaría una sanción.

Es así como esta novela venezolana hispana, gráfica la excepción, que aunque un jugador posea en su vida real dos o más nacionalidades, dentro del ámbito del fútbol, solo posee una, y esa excluye todas las demás. Similar a lo que es la obligación pasiva universal, obligación que tenemos todos de no tocar aquello que no es nuestro. De la misma manera, las asociaciones de fútbol, tienen la misma obligación pasiva universal,  con respecto a los derechos que pueden tener con jugadores que aunque en la vida real poseen su nacionalidad, dentro del fútbol no es así.

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La Bolsa de Valores del Fútbol.

Los “Derechos Económicos” de un Jugador.

Es importante señalar, que la práctica que se pretende explicar ahora, carece de la ética conocida. Es repugnante, por el hecho de convertir a los jugadores de fútbol en esclavos. La manera como se maneja, como se habla del monto que vale un jugador, es igual a la de las cosas en un supermercado. Pero, de todas formas, es importante explicar que son, para que las personas puedan lidiar con estas realidades cuando se presentan.

Es importante antes de comenzar, el recordar, que cada vez que hay una transferencia  internacional de un jugador profesional, existe la posibilidad, de que el club anterior, pida al nuevo club, un pago de una indemnización por dejar ir al jugador. Es una potestad que tiene el club, como también el jugador tiene una potestad de aceptar una indemnización para dejar el club. Sin embargo, la situación más común es la primera.

¿Que son los “derechos económicos”?

Esta pregunta es difícil de contestar, ya que no existe una definición legal de los “Derechos Económicos” o “el pase”; una institución que ha creado la costumbre. Sin embargo, se puede definir, como el convenio mediante el cual, un club de fútbol o jugador de fútbol, cede a un tercero, su derecho a recibir una indemnización monetaria, por terminar un contrato de trabajo anticipadamente de manera voluntaria, para que se efectué una transferencia a un nuevo club en específico, sin que el tercero, pueda decidir pueda intervenir en la negociación de la ya mencionada transferencia.

En otras palabras, una persona cualquiera, invierte en el valor que puede tener el terminar un contrato para un club o para un jugador; valor que está influenciado por el precio del jugador en el mercado, para que cuando el jugador vaya a ser transferido a otro club, una parte o el total de la indemnización que ingrese al club o al jugador por la transferencia, sea de la persona que invirtió en el jugador. De la misma manera que comprar una acción en la bolsa de valores.

¿De dónde se originan los “derechos económicos”?

Los “derechos económicos”, son una práctica que se empezó  Sudamérica, hace ya un tiempo, como solución a la falta de dinero que tenían los clubes. De esta manera recibían una cantidad rápida para mantenerse a flote y podían continuar sus actividades como clubes. Pero se ha perdido la perspectiva de estos derechos, y ya que han sido poco estudiados, su práctica se ha degenerado.

Lo cierto es que estos “derechos económicos”, se originan de la voluntad de las partes. En sí, es el obtener una indemnización, por el aceptar a terminar un contrato anticipadamente, para ir a un club en específico. Por eso, así como el club recibe una indemnización por la transferencia, el jugador también lo puede hacer. Pero cabe destacar que cada una de las partes tiene unos “derechos económicos” distintos, con lo cual ninguno puede vender, los “derechos económicos” del otro, a menos que existiera, un convenio, una ley, o un reglamento, que obligue a las partes a permitir que una de ellas deba ser indemnizada en caso de que la otra reciba una indemnización. Generalmente el jugador  no vende, los “derechos económicos” que le corresponden, porque no es necesario hacerlo. El recibe un dinero con la firma del nuevo contrato, primas, etc y generalmente no plantea muchos problemas al irse a un nuevo club.

Ejemplos Bizarros de manejos sobre “derechos económicos”

Se tienen casos de personas que montan clubes ficticios, que no participan en ninguna competición, pero tienen una serie de jugadores, a los que prestan a clubes profesionales, para que cuando se vendan, el dinero, sea de ellos. En otros casos, clubes ficticios, o personas, adquieren estos “derechos económicos” y luego venden estas “acciones” de manera grupal a  otras personas. Es decir, que tienen los “derechos económicos” de 5 jugadores y deciden vender por paquetes estos derechos, por ejemplo, puedes comprar el 20% de los derechos económicos de los 5 jugadores, por, una misma cantidad de dinero. Por supuesto hay muchos casos, pero para ilustrar se han mencionado algunos.

Como se extinguen los “Derechos Económicos”

Generalmente se extinguen como cualquier otro contrato civil, pero también se extinguen, cuando el contrato entre club y jugador se vence en el plazo, porque al fin y al cabo, en lo que se invirtió en una posible indemnización proveniente de una terminación anticipada del contrato, de manera voluntaria. Cuando el contrato se extingue, por el tiempo, la persona pierde su inversión. Otra manera de perder la inversión, es cuando no hay una indemnización por terminar anticipadamente el contrato de manera voluntaria, ya que si no hay indemnización, significa que el valor del jugador bajó.

La Situación de los “Derechos Económicos” en la FIFA

La FIFA no quiere reconocer formalmente que este tipo de conductas y convenios se llevan a cabo en el fútbol. De hecho pasan más de lo que pueden imaginarse. No obstante, la FIFA ha regulado los “derechos económicos”, desde la controversial transferencia del jugador Carlos Tévez, del West Ham  United, al Manchester United.  Desde este momento en el Reglamento Sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores, se adoptó el artículo 18 bis, el cual aunque no hace referencia a los “derechos económicos”, los regula de manera implícita, por lo cual se cita a continuación:

1. Ningún club concertará un contrato que permita a cualquier parte de dicho contrato, o a terceros, asumir una posición por la cual pueda influir en asuntos laborales y sobre transferencias relacionados con la independencia, la política o la actuación de los equipos del club. 2. La Comisión Disciplinaria de la FIFA podrá imponer sanciones disciplinarias a los clubes que no cumplan las obligaciones estipuladas en este artículo.

Simplemente lo que recalca, es que la persona que adquiere los “derechos económicos”, no puede influir en los asuntos laborales entre clubes y jugadores y las transferencias. En otras palabras, los terceros, solo deben colocar el dinero y esperar, a lo que sucede con el jugador.

Otra cosa que se debe señalar, es lo que sucede con la contribución de solidaridad prevista por FIFA, la cual se basa en el pago de las indemnizaciones de las transferencias. Actualmente es el tercero, quien recibe el dinero directamente del nuevo club, sobre la indemnización, por la transferencia, al esto suceder así, todos los clubes que han formado a estos jugadores, pierden el porcentaje de l contribución de solidaridad, derecho el cual les provee FIFA. Porque cuando la indemnización no está registrada al club anterior como lo establece la normativa, se pierde este derecho, aun y cuando haya sido pagada a otra persona.

La Situación de los “Derechos Económicos” en Venezuela.

En Venezuela, el  artículo 304 de la Ley Orgánica del Trabajo que indica lo siguiente: “Cuando las cesiones, traslados o transferencias produzcan beneficios económicos para el patrono, el trabajador tendrá derecho a una participación equitativa de una cantidad no menor del veinticinco por ciento (25%) de dicho beneficio”. En otras palabras, como mínimo el 25% de los derechos económicos del club, son del jugador en Venezuela. De esta manera el jugador se benéfica de algo que es netamente del club, ya que la Ley, cambia esta relación.

Quiero destacar el terminó que usa la Ley Orgánica del Trabajo, la cual claramente habla de beneficios económicos en vez de “derechos económicos”, termino mucho más ajustado a la situación en cuestión.

Como deben funcionar los “derechos Económicos”, para que sean una institución más aceptada.

Lo cierto es que la situación actual, es que el tercero en la relación laboral, que es el que tiene los “derechos económicos”, es quien negocia con el nuevo club, y no el club anterior. Esta situación es la más incorrecta, porque los clubes deberían negociar con los clubes, y luego de que se defina la negociación, es que el tercero debería hablar con el club anterior. Una forma de evitar que el Club anterior pierda interés en negociar la transferencia, sería el hecho de impedirle que venda todos los “derechos económicos” y que solamente venda una parte. De esta manera, garantizaran el interés del club anterior en la negociación de la transferencia, además no se pierde la contribución de solidaridad a los clubes formadores.  Es muy difícil que esta práctica desaparezca, por eso FIFA, debe reconocerla y empezar a regularla, ya que de lo contrario seguirán surgiendo muchas controversias.

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Desmitificando a la FVF Vol 1

El acceso a la justicia ordinaria en rechazo de los Tribunales Deportivos

Por Antonio Quintero

Cuando regrese a Venezuela después de haber trabajado en Brasil, entre las primeras cosas que hice, fue dar una clase como profesor invitado en el Diplomado de Fútbol (de Noel “Chita “ Sanvicente), y me sorprendió, que cuando mencione que los casos laborales deportivos podían tener varias jurisdicciones, muchos entrenadores, con bastante rodaje en el fútbol venezolano, me indicaron lo contrario. Me dijeron, ¡que la Federación Venezolana de Fútbol prohibía el acceso a los tribunales nacionales para futbolistas y entrenadores! un derecho humano que ni la FIFA se atreve a quitar. Y lo peor es que nadie creía lo contrario, porque la FVF los había castigado por hacer ese tipo de cosas. Simplemente me embargo una tristeza inimaginable por lo que estaba haciendo la Federación.

Por esta razón se ha decidido probar lo contrario mediante este artículo, ahora que llega el final de temporada, para empezar por acabar con uno de los tantos mitos que la FVF ha creado en el fútbol venezolano.

Hay que empezar indicando que la FIFA si prohíbe el acceso a los tribunales ordinarios para sus miembros, las federaciones. Esto se indica en el artículo 64, referente a las obligaciones de los miembros, cito:

1. Las confederaciones, los miembros y las ligas se comprometen a reconocer al TAD como instancia jurisdiccional independiente, y se obligan a adoptar todas las medidas necesarias para que sus miembros, jugadores y oficiales acaten el arbitraje del TAD. Esta obligación se aplica igualmente a los agentes organizadores de partidos y a los agentes de jugadores licenciados; 2. Se prohíbe el recurso ante tribunales ordinarios, a menos que se especifique en la reglamentación FIFA; 3. Las asociaciones tienen la obligación de incorporar a sus estatutos o reglamentación una disposición que, en el caso de litigios internos de la asociación, o de litigios que atañan a una liga, un miembro de una liga, un club, un miembro de un club, un jugador, un oficial o a cualquier otra persona adscrita a la asociación, prohíba ampararse en los tribunales ordinarios, a no ser que la reglamentación de la FIFA o disposiciones vinculantes de la ley prevean o prescriban expresamente el sometimiento a tribunales ordinarios. En lugar de los tribunales ordinarios se deberá prever una jurisdicción arbitral. Los litigios mencionados se someterán a un tribunal de arbitraje independiente, debidamente constituido y reconocido por la reglamentación de la asociación o de la confederación, o al TAD. Asimismo, las asociaciones se comprometen a garantizar que esta disposición se cumpla cabalmente en el seno de la asociación, siempre que sea necesario imponiendo una obligación vinculante a sus miembros. En el caso de incumplimiento de esta obligación, las asociaciones impondrán a quien atañan las sanciones pertinentes, precaviendo que cualquier recurso de apelación contra dichas sanciones se someta estrictamente y de igual modo a la jurisdicción arbitral y no a los tribunales ordinarios”.

Hay que prestar atención a la parte en que dice “a no ser que la reglamentación de la FIFA o disposiciones vinculantes de la ley prevean o prescriban expresamente el sometimiento a tribunales ordinarios”. Para empezar con esto, lo cierto es que la Declaración Universal de los Derechos Humanos prevé el acceso a la justicia como un derecho mínimo para cualquier persona en el mundo.

Continuando con esto la Constitución de Venezuela indica claramente en su artículo 26  que:

Toda persona tiene derecho de acceso a los órganos de administración de justicia para hacer valer sus derechos e intereses, incluso los colectivos o difusos, a la tutela efectiva de los mismos y a obtener con prontitud la decisión correspondiente. El Estado garantizará una justicia gratuita, accesible, imparcial, idónea, transparente, autónoma, independiente, responsable, equitativa y expedita, sin dilaciones indebidas, sin formalismos o reposiciones inútiles”.

Para seguir desmitificando lo dicho por la FVF, hay que observar el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA, donde en su artículo 22, reconoce este Derecho Humano del acceso a la justicia de los trabajadores, de la siguiente manera: “Sin perjuicio del derecho de cualquier jugador o club a elevar un caso ante un tribunal ordinario de disputas laborales, la FIFA tiene la competencia para tratar…..”.

En conclusión, lo que se puede ver, es que aunque FIFA por un lado ordena la prohibición del acceso a la justicia para los trabajadores, por otro lado la permite, porque esta consiente que es un Derecho Humano del cual no se puede privar a nadie. Y ante una general siempre debe privar una específica. Esto hace que los jugadores y técnicos, no tengan que solicitar un permiso a la FVF por algo que les corresponde por naturaleza, sino que pueden acudir a los tribunales ordinarios cuando lo deseen.

Pareciera que la FVF solo interpreta los reglamentos como desea que sean interpretados….

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