FINA REGULA TRAJES DE BAÑO

Autor: Antonio Quintero.

Desde hace dos años, con la aparición del traje de baño para nadadores profesionales de la marca Speedo LZR Racer comenzó una revolución en la natación mundial. Se estima que desde febrero del año 2008, cuando este traje de baño fue presentado, se han batido más de 170 mejores marcas mundiales entre piscina corta, de 25 metros, y piscina olímpica. Esto ha creado un revuelo mundial, ya que presenta una gran controversia ética, de si esos records fueron conseguidos por el atleta o por el traje de baño. La Federación Internacional de Natación (FINA) realmente se ha consternado con el asunto y por esta razón el 24 de julio pasado ha emitido su nueva normativa sobre los materiales y formas de los trajes de baños, en sus competiciones.

Como se había mencionado antes, la manzana de la discordia fue el traje de baño creado por Speedo LZR Racer, que está compuesto en un 70% de Poliamida y en un 30% de Elastano, los cuales son polímeros sintéticos, que crean en los nadadores bolsas de aire que hacen flotar a estos un poco más y así aumentan su velocidad. Desde la aparición de este modelo, otros fabricantes han explotado las mismas tecnologías, doblando al LZR Racer en cuanto al material plástico utilizado.

Para evitar que el traje sea tan protagonista como el atleta, la FINA, decidió aprobar nuevas restricciones con respecto a  la forma y composición de los bañadores, en sus competencias. Las nuevas normas delimitan que todos los bañadores tienen que estar hechos de material textil y tener una forma, flotabilidad y grosor determinados. En cuanto al material solo se podrán hacer trajes de baño, de materiales “textiles”, pero cabe destacar, que esta palabra no ha sido definida por el reglamento, lo que pudiera causar un gran problema, al momento de fabricar trajes de baño. Se supone, que se eliminara el uso de poliuretanos para hacer los bañadores, sin embargo, queda la duda.

Con respecto a la forma, en los hombres, los trajes de baño no podrán cubrir el cuello, los hombros y los tobillos de los nadadores, mientras que en las mujeres, se vuelve a la forma tradicional, abierta por la espalda, aunque también podrá llegar hasta las rodillas. Se prohíbe el uso de cremalleras y de más de una prenda. En cuanto a la flotabilidad, los trajes de baño no podrán tener un efecto de flotabilidad superior a 0.5 newton. El material utilizado en la elaboración tendrá un grosor máximo de 0.8 milímetros, tendrá que adaptarse totalmente a la forma del cuerpo y no podrá almacenar aire en modo alguno. Se prohíbe, asimismo, que los bañadores tengan sistemas integrados que permitan una estimulación externa (electro-estimulación, sistemas de alivio del dolor, etc.) o cualquier otro tipo de influencia. Esta nueva normativa entrará en vigor para las competencias de la FINA el 1 de enero del año 2010.

Estos trajes de baño abrieron un dilema ético que siempre está presente en el deporte. Antes de ellos el mismo dilema ético fue con el famoso caso de Oscar Pistorius, aquel atleta que en vez de pies tenía unas prótesis para correr y deseaba participar en las Olimpiadas normales. Este caso realmente levantaba la discusión acerca de si sus prótesis le daban las mismas condiciones que a otros atletas o lo colocaban en una situación de ventaja. En ese caso, el Tribunal de Arbitraje Deportivo de Laussana, Suiza, decidió que sus prótesis lo colocaban en condiciones iguales a los demás atletas. Cabe destacar que no clasificó a las Olimpiadas de Beijing 2008. Lo mismo sucede con estos trajes de baño, solo que en el caso de ellos, se comprobó que ponen en ventaja a los atletas que los usan, con respecto a los que no, lo cual parece una injusticia.

La natación es un deporte que forma parte de las Olimpiadas, por lo tanto, los valores de esta deben ser tomados en cuenta cuando hablamos de este deporte. Es por esta razón que es necesario resaltar que el olimpismo “es una filosofía de vida que exalta y combina el conjunto  del cuerpo la voluntad y el espíritu”. Cuando el cuerpo la voluntad y el espíritu, empiezan a tomar un segundo plano en el deporte, es entonces cuando este pierde su protagonismo, su credibilidad.  Esta, también es una de las razones por las cuales el dopaje está prohibido y en cierta manera, se pudiera pensar que estos trajes de baño son un dopaje tecnológico, por lo cual pareciese que esta nueva normativa de la FINA va por el camino correcto al prohibirlos.

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